Bauer J, et al. Evidence based recommendations for optimal dietary protein intake in older people: A position paper from the PROT-AGE study group. JAMDA 2013; 14: 542-559.

 

 Artículo avalado por la EUGMS (European Union Geriatric Medicine Society ) quien a través de su grupo de estudio (PROT-AGE) realizó recomendaciones sobre la ingesta de proteínas en el paciente anciano. En el paciente sano, recomienda de 1-1.2 g/kg/d  de aporte proteico a fin de mantener y preservar masa muscular, asociado evidentemente a ejercicios o actividades de resistencia individualizadas. Para quienes realizan ejercicio de alta intensidad, un nivel de consumo de 1.2-1.5 g/kg/d es aconsejado, a fin de evitar pérdida de masa muscular. En pacientes con enfermedad crónica, niveles de 1.2-1.5 g/kg/d son recomendados, tan solo limitando la recomendación para pacientes con ERC con depuración de creatinina menor de 30 ml/min/m2 y sin hemodiálisis. Proporciona además, recomendaciones individualizadas para distintas patologías del quehacer geriátrico.

 

Partha S, et al. New oral anticuagulants in elderly adults: Evidence from a Meta-Analysis of randomized trials. J Am Geriatr Soc 2014; 62: 857-864.

 El siguiente  estudio, intenta aclarar el papel de los Nuevos anticoagulantes orales (NOAS) en la población de mayor consumo como son; los pacientes mayores de 75 años. Fueron elegidos 10 estudios que reunieron un total de 25031 pacientes. El riesgo de sangrado severo fue similar para los usuarios de NOAS con respecto a los usuarios de antagonistas de vitamina K (AVK): 1.02 IC al 95% (0.73-1.43). Con respecto al riesgo de stroke o embolismo sistémico, los NOAS se mostraron superiores en disminución de riesgo: OR: 0.65 (0.48-0.87). Finalmente, la misma superioridad se establece para TVP y tromboembolismo sistémico: 0.45 IC al 95% (0.27-0.77).Si bien los resultados corroboran los obtenidos para gente más joven; es necesario señalar que estos solo pueden ser extrapolados para el común denominador de los pacientes de este metanálisis, con escasa comorbilidad y mínima polifarmacia.

 

Don YH, et al. Use of inhaled corticosteroids in patients with COPD and the risk of TB and Influenza. CHEST 2014; 145 (6): 1286-1297.

 Interesante metanálisis que busca aclarar el papel de los corticoides inhalados (CI) como factor de riesgo para el desarrollo de infección tuberculosa o influenza. Se consideraron 25 estudios (22898 pacientes) para el grupo de TB y 26 estudios ( 23616 pacientes) para el de influenza. Comparado con el grupo de no usuarios de CI , el grupo de usuarios reporta un riesgo de 2.29 IC ( 1.04-5.03) para desarrollar TB ; sin embargo, no reporta mayor peligro para el desarrollo de infección por Influenza: 1.24 IC al 95%  ( 0.94-1.63). El numero necesario a tratar para producir un caso de TB fue de 909 para zonas endémicas y de 1667 para zonas de baja prevalencia de TB. Aun cuando el estudio tiene limitaciones; como el tiempo desde inicio del tratamiento con CI hasta la infección TB clínicamente evidente, además, de que casi todos los estudios no realizaron investigación exhaustiva de TB antes de iniciar el tratamiento. Quizá, la conclusión que denotaría del presente estudios seria optimizar la indicación de CI además de realizar cada vez  más investigaciones exhaustivas a fin de descartar TB oculta.

 

 

 

 

 

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Jesus María